Cameron en Granada, el mejor regalo al turismo español

Los ingleses continúan teniendo muchos prejuicios sobre España. Cada vez que tengo una comida a la que asisten británicos, alguien acaba preguntándome si es verdad que los españoles seguimos durmiendo la siesta. Así que cuando llega este momento, respiro hondo, sonrío y repito el mismo discurso: que eso es un mito; que en las ciudades grandes esto resulta imposible, porque la gente no va a casa a comer: que ya nos gustaría a los españoles dormir un rato todos los días porque todos los médicos lo recomiendan… En fin, lo de siempre.

En el mundo del turismo también sigue habiendo muchos mitos. Entre ellos, que España es únicamente un destino de sol y playa, preferiblemente para la clase media-baja británica. Series como Benidorm, que se puede ver varios días a la semana en la cadena ITV, aumentan este tipo de creencias. La serie se desarrolla en la localidad alicantina y, en clave de humor, muestra lo peor del turismo masivo que sigue existiendo en España.

Por eso es importante que David y Samantha Cameron, una de las parejas más famosas y más chic del país, hayan elegido Granada para hacer una escapada de 48 horas. Yo les alabo el gusto. Para mí es una de las ciudades más románticas y mágicas que he visitado en el mundo, así que entiendo que hayan volado a este lugar en su primer viaje sin niños (tienen tres) desde que él es Primer Ministro de Reino Unido.

Su visita es un gran regalo al turismo de calidad en España por varios motivos. Porque muestra que se puede ir a España a algo más que a tumbarse al sol rodeado de (más) ingleses -cada año, unos 15 millones de británicos visitan nuestro país-; porque si los Cameron han ido a Granada, pudiendo haber elegido cualquier otro lugar de Europa, algo especial tendrá la ciudad; porque se les ha visto comiendo, paseando y… recorriendo un parque natural maravilloso (ah, ¿pero hay naturaleza verde en España?, se preguntarán muchos en este país); porque los Cameron han demostrado que se puede ir a un hotel de tres estrellas en España y esperar algo digno (algo que no ocurre en Reino Unido, en general, y en Londres, en particular); y porque la visita llega justo después de que el Príncipe Carlos y su esposa Camilla hayan pasado por España -y por Granada- es su visita a nuestro país.

2011 puede ser un gran año para el turismo español, gracias a las revueltas del norte de África y Oriente Medio que han espantado a muchas familias europeas en busca de sol. Refuerzos como el de los Cameron llegan en el momento oportuno.

Ahora sólo falta que tratemos a los turistas como se merecen, algo que por desgracia a veces se olvida en España.

FUENTE: EXPANSION.COM

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