Lucha contra los cebos envenenados.

El quebrantahuesos es una de las especies más amenazadas no solo de España sino, también, del planeta. Actualmente, está en marcha un ambicioso programa de reintroducción en el entorno del Parque Natural de Cazorla, Segura y Las Villas, a cargo de la Fundación Gypaetus, que busca repoblar los cielos del sur del país de esta gran rapaz.

 

Una de las causas de la desaparición progresiva del quebrantahuesos es el uso de cebos envenenados —dirigidos a otros animales, presuntos competidores del hombre en la caza o la ganadería—. Por ello es una noticia alentadora que Andalucía sea reconocida por la organización ecologista WWF como la comunidad líder por su “notable trabajo” de lucha contra el veneno en los últimos años. “Es la única  que recibe un aprobado y pasa sin apuros los ocho criterios evaluados, cinco de ellos con buena nota, manteniendo una amplia ventaja sobre sus perseguidoras”, asegura el colectivo en un informe que resume las conclusiones de un estudio titulado “La lucha contra el veneno en España. Clasificación por comunidades autónomas”.
Existe una estrategia nacional contra el uso de los cebos-trampa, que recientemente cumplió seis años y que busca impedir la extinción de las últimas poblaciones de buitres y grandes águilas ibéricas. Sin embargo, eso no impide que las muertes continúen: solo en 2010 hubo trece águilas imperiales y más de cuarenta milanos reales envenenados. “Se puede afirmar que el uso de cebos envenenados se mantiene en la mayoría de las comunidades autónomas”, afirman desde la WWF. De hecho, según la información facilitada por la Fundación Gypaetus a través de su página web, desde mayo de 2006 el Programa de Reintroducción del Quebrantahuesos de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía ha liberado diecinueve ejemplares (ocho machos y once hembras) de quebrantahuesos entre los que se han producido seis bajas: dos por ingestión de cebos envenenados, dos por intoxicación por plomo, una por causas naturales y otra cuyas causas, por el momento, se desconocen a la espera de los resultados de los análisis forenses.
En cualquier caso, se impulsan medidas desde el ámbito regional y, en este aspecto, Andalucía destaca. De hecho, la Junta impulsó la creación de las Brigadas de Investigación de Envenenamientos de Fauna (BIEF), integradas por agentes ambientales con especial motivación y que han recibido una formación específica. En los cursos de formación se ha implicado también a agentes del Seprona. Las brigadas tienen ámbito comarcal. Actualmente están operativas en las provincias de Cádiz, Málaga, Granada, Almería y Jaén.
Los aspectos prioritarios en la lucha contra el veneno, a juicio de la WWF, son los reflejados en el criterio de especialización de agentes de Medio Ambiente (en la vigilancia e investigación de delitos), aspectos donde destaca Andalucía y, muy pr detrás, Cataluña, y la adopción de medidas ejemplarizantes (como los vedados de caza tras casos de envenenamiento).
FUENTE: DIARIOJAEN

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