Mons Argentarius: la montaña de los árboles de tronco plateado

fuentesapo

Del Guadalquivir, los pinos salgareños y Vadillo-Castril.

Pedro Antonio Tíscar Oliver. Ingeniero Técnico Forestal. Profesor del Centro de Capacitación y Experimentación Forestal de Vadillo Castril.

Puedo imaginar que los vecinos aún recuerdan el olor resinoso, el aroma a la madera de pino recién cortada, que invadió el aire de Vadillo-Castril durante varias décadas del siglo XX. Antes de ese tiempo, en que los pinos elaborados en el aserradero de la aldea proveyeron de traviesas los ferrocarriles de España, el aprovechamiento de los pinares cazorleños había sido administrado por la Marina y, con anterioridad, regulado por ordenanzas medievales. Estos hechos históricos, que demuestran la preponderancia de los pinares en la vegetación cazorleña de los últimos siglos, podrían completarse con los resultados de investigaciones arqueológicas y de estudios de depósitos polínicos para extender el dominio botánico actual de los pinos hasta ocho mil años atrás. Sin duda, los pinares, y más concretamente los bosques de pino salgareño, configuraban buena parte del paisaje serrano durante la época de dominación romana.

Sobre estas evidencias y sin otro ánimo que dotar de un pasado legendario a nuestra patria chica, voy a especular con que la montaña de plata, el Mons Argentarius, donde los geógrafos de la antigüedad dieron en situar el nacimiento del río Guadalquivir, fue efectivamente la sierra de Cazorla. Esta teoría fue ya defendida por el cronista local Lorenzo Polaino Ortega en su obra “Estudio Geográfico del Alto Guadalquivir”.

Pino milenarioFoto: Pino milenario en la Sierra del Pozo. José Miguel Nieto

El caso es que hay cierta polémica sobre cuál debería ser la ubicación correcta del nacimiento del Río Grande. Así, se ha propuesto que el Guadalquivir de los antiguos continuaba a partir de Mengíbar por el actual río Guadalimar, atravesando la comarca de Linares (la importantísima ciudad de Cástulo en la antigüedad), que, por ser tan rica en minas de pirita, se correspondería con el Mons Argentarius. A esta circunstancia, Polaino Ortega contraponía dos evidencias. Por un lado, decía que los textos clásicos situaban Mons Argentarius en la “Orospeda” (el macizo Prebético actual) y, más concretamente, en los bosques de Tugia (Peal de Becerro) y, por otro lado, recordaba que en la zona de Collado Verde, próxima a El Cantalar, también existen minas de plata explotadas intermitentemente desde la época romana. Con estos dos argumentos, el cronista daba por descartadas tanto la opción del Guadalimar, como la opción de continuar el Guadalquivir por el curso del río Guadiana Menor que, de aceptarse, situaría el nacimiento del Guadalquivir en la sierra de la Sagra (Granada) o aún en terrenos de Almería.

Pinos salgareños y traviesasFoto. El pino salgareño, desde los romanos, siempre ha sido la “plata” de estos montes. DGB-INIA

Aquí, pretendo retorcer los argumentos, apoyándome en la presencia ancestral de bosques de pino salgareño, para confirmar como adelanté más arriba que la sierra de Cazorla es el Mons Argentarius. Así, debe recordarse que la palabra salgareño es una corrupción de arga-lenno, término este que aparece recogido en las respuestas dadas por las villas de la sierra de Segura al “Interrogatorio a los pueblos de la corona castellana”, ordenado hacer por Felipe II, y que vendría a significar madera blanca, clara o plateada. De hecho, la raíz arg- está presente en el argentum latino. De este modo, podríamos elucubrar con que Mons Argentarius no era una montaña rica en minerales de plata, sino en bosques con árboles de corteza plateada, que crecen sobre rocas calizas de suaves tonalidades grisáceas. Por supuesto que en la sierra de la Sagra también crecen pinos salgareños. A este respecto, quienes defienden la opción del Guadiana Menor como verdadero brazo del río Guadalquivir alegan que el nacimiento del gran río se acercó arbitrariamente al territorio cristiano por razones geopolíticas, después de la reconquista de Cazorla en el siglo XIII. Pero escribiendo sobre esto en el Centro de Capacitación y Experimentación Forestal de Vadillo-Castril, y con el apoyo del paisano Polaino Ortega, no puedo si no dar por cierta la localización del nacimiento del Guadalquivir en la Cañada de las Fuentes.

Nacimiento-del-GuadalquivirFoto. Nacimiento del Guadalquivir en la Cañada de las Fuentes. José Miguel Nieto.

En cualquier caso e independientemente de dónde esté la verdad, no cabe duda de que el río Guadalquivir, el pino salgareño y Vadillo-Castril forman parte hoy día de la quintaesencia de la sierra de Cazorla. ¡Feliz Festival de la Sierra y el Hombre!

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